QUIÈNES SOMOS

jueves, 9 de abril de 2020

Cuando la ansiedad toca a mi puerta


La mayorìa del tiempo suelo ser una persona alegre, espontànea, que disfruta mucho la vida y lo que hay dentro de ella, incluyendo situaciones feas y no tan feas. Pero, ¿què pasa cuando la ansiedad toca a mi puerta? cuando la ansiedad viene a visitarme, de pronto no tengo ganas de hacer nada. Siento que amanece, y estoy echada en mi cama, no tengo ganas de reirme,  levantarme, hablar con personas, no tengo ganas de hacer ejercicio, no tengo ganas de nada y algunas veces me pongo a llorar. Mi dìa se vuelve gris, estoy triste sin ninguna razòn y siento que no sirvo para nada, y que actualmente no he conseguido nada de lo que se supone que una chica de mi edad debe conseguir. Cuando la ansiedad toca a mi puerta en el trabajo, mi corazòn comienza a latir a mil por hora, me sudan las manos, me duele la cabeza, mis manos me tiemblan, y ni què decir si en algùn momento viene mi jefe y dice que quiere una reuniòn conmigo.😓
Cuando esto sucede, todo lo mencionado lìneas arriba aumenta en intensidad, incluso me da demasiado frìo, se me ponen las manos heladas y me da cierta sensaciòn de mareo y comienzo a reirme de la nada. En verdad es una situaciòn muy fea, ¿por què muy fea? porque yo sè que lo que estoy sintiendo es un ataque de ansiedad y que si respiro y hago ciertas tècnicas, podrìa irse,  sin embargo, aún sabiendo, no lo hago. Eso me frustra,  y no es que no quiera, si no que siento que no puedo.Y ahì estoy yo, hecha una manojo de nervios, pensando en que me despedirán del trabajo o que me diràn las peores cosas. 👤
Cuando la ansiedad tocaba a mi puerta en la universidad, sentìa las mismas sensaciones pero con menor intensidad, debido a què, ni yo lo sè, ah y olvidaba decir que cuando aumentan mis niveles de ansiedad, olvido y no presto atenciòn a las cosas. Creo que esto es algo muy complicado para las personas que me rodean, porque no entienden, crees que les mientes y que sòlo dices eso para salvarte de alguna situaciòn, pero no es asì. Constantemente suelo tener problemas de atenciòn y memoria, pero cuando llega la ansiedad, todo eso aumenta. 😌
Ya lo sè, si llegaste hasta aquì, te estaràs preguntando còmo una psicòloga puede sufrir ansiedad y no tratarla, y pues te entiendo. Pero quieres que te diga un pequeño secreto entre tù y yo, los psicòlogos somos las personas menos cuerdas en el mundo, pero shh, no le digas a nadie, este es un secreto entre tù y yo. 👩
La ansiedad toca mi puerta muchas veces en la semana, en el mes y en el año. Tengo muchos años viviendo con esto, pero aun asì trato de que no me venza. En los dìas que me siento bien, hago ejercicio, salgo al parque a ver la gente pasar, me voy de fiesta, leo libros o veo pelis. Pero es un reto de todos los dìas, creo que es uno de los màs grandes retos con los que tengo que lidiar dìa a dìa. Y, cuèntame ¿còmo es en tu caso? te leo en los comentarios.👀👀

miércoles, 8 de abril de 2020


   

   
  Brigitte       

     Tengo 23 años, psicòloga de profesiòn, me considero un alma         libre, siempre dispuesta ha ayudar a todos aquellos que lo             necesiten.  Me encanta reir, comer, reflexionar, viajar, y                 pasar tiempo con las  personas que amo. 💓💓😎
                                
                                
                                

martes, 15 de agosto de 2017

¿Por qué viajas sola? No te da miedo?



¿Por qué viajas? ¿No te da miedo? ¿De qué vas a vivir? .... y así podría seguir con las miles de preguntas que me hacen las personas cuando les cuento que suelo viajar. Sinceramente viajo porque me gusta, porque siento que soy capaz de valerme y retarme a mí misma en cada situación que me toca afrontar.

Viajar no sólo es irte y ya, viajar es aprender a expandir tu mente a nuevas ideas, aceptar nuevas formas de vida. Viajar es aprender a compartir eso poquito que tienes con las demás personas sin importar su raza, opción sexual, color, país, ideologías, etc. Es saber que todo no es tan bonito como te dicen ni tan feo como te hacen creer, entiendes que las cosas son como tú las quieras ver, que tienen el sentido que quieres darle. Desde mi punto de vista no creo en el destino, sólo creo que cada persona forja el suyo con las acciones que hace y con las actitudes que toma hacia la vida.

Al emprender mi viaje también sentí que las personas de vez en cuando necesitamos hacer algo fuera de lo no normal, a salir de nuestra zona de confort, arriesgarnos a vivir experiencias nuevas. Creo desde mi punto de vista que esto de una u otra manera nos ayuda a relajarnos, a cambiar de ideas, a estar un poco más receptivos hacia las situaciones diarias y a no tener tanta carga de energía negativa. Cuando viajamos ya sea solos o acompañados vemos las diferentes realidades de las distintas ciudades a las que vamos, lo cual sirve para saber que todas las personas tienen problemas, que no todo es lo que parece, pero que gracias a las ganas que tenemos  de salir adelante seguimos luchando contra todo, y dando lo mejor de nosotros.

A medida que uno va viajando va haciendo muchos amigos, conociendo personas de diferentes culturas, de diferentes países, cada una muy distinta a la otra, pero que en el fondo todos tenemos algo en común y sé que es esa atracción por la aventura, por lo desconocido. Después de todos no somos del todo desconocidos, somos desconocidos físicamente quizás, pero espiritualmente nos conocemos mucho más de lo que creemos. Es por eso que a veces pienso que realmente no le tememos a viajar o ir a lugares desconocidos, sino que le tememos a las diferentes formas de pensar y de vivir de los demás que nos rodean, tenemos miedo de dejar esa rica camita acolchonadita, ese cuartito calientito, los abrazos y los te quiero de mamá o de papá, las salidas con los amigos, y es por todo esto que no nos atrevemos a viajar, porque no queremos dejar esa zona de comfort que nos hace sentirnos tan seguros, y que al momento de viajar y no tener nada de ello nos hace creer que somos más vulnerables a los malos acontecimientos, lo cual no es así, pero es un pensamiento que deberíamos esforzarnos en cambiar.

En conclusión quiero decirles que el hecho de viajar es estupendo, genial, excelente, no importa si viajas solo(a) o con alguien, sólo viaja, disfruta y aprovecha cada momento como si fuese el último. Espero les haya gustado mi post, pueden dejar sus comentarios o dudas aquí abajito. Muchos besos y abrazos. :* :)

Cuando la ansiedad toca a mi puerta

La mayorìa del tiempo suelo ser una persona alegre, espontànea, que disfruta mucho la vida y lo que hay dentro de ella, incluyendo situac...